A 50 Años del 2 de Octubre: ¡No Se Olvida!

Bengalas verdes marcaron un oscuro capítulo en la historia de México. Eran casi las seis de la tarde del 2 de octubre de 1968, cuando las detonaciones fueron señal para comenzar con la operación de exterminio, y también para escribir una de las páginas deleznables y memorables a la vez más de nuestro devenir como nación.

  • 08 Octubre
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  • JUAN EDUARDO VELASCO
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Medio siglo ha transcurrido desde los terribles acontecimientos que mancharon de rojo el suelo de la plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, pero también marcaron la historia contemporánea de nuestro país con una lucha que nos dejaría lecciones y libertades, pero también responsabilidades para las nuevas generaciones de preservar esas sociales conquistadas a sangre y fuego.

El Origen del Conflicto

Tras la intromisión del gobierno y fuerzas armadas en las Vocacionales 2 y 5 derivadas de una riña entre estudiantes de ambos planteles, estudiantes de la Universidad Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Politécnico Nacional (IPN), entre otras instituciones de nivel medio superior y superior, conformaron el Consejo Nacional de Huelga (CNH), cuyo objetivo era levantar la voz ante la represión militar avalada por el Gobierno del presidente Gustavo Díaz Ordaz.

Después de marchas y mítines pacíficos, y solo diez días de la inauguración de los Juegos Olímpicos, irónicamente llamados “los juegos de la paz”, se convocó a una asamblea para el miércoles 2 de octubre en Tlatelolco, donde se anunciaría la disolución del CNH, pero serían refirmados los seis puntos del pliego petitorio entregado a las autoridades, y que exigía castigo y renuncia de los responsables de la represión así como la libertad de presos políticos.

La Represión Mortal

El reloj marcaba las 17:55 horas cuando de pronto un helicóptero que sobrevolaba la plaza lanzó unas bengalas que proyectaron sus luces a un costado de la parroquia de Santiago Apóstol. Policía y el batallón Olimpia del Ejército mexicano irrumpieron entonces con tanquetas y disparando fusiles.

Estudiantes, pero también hombres, mujeres y niños que iban pasando por ahí, cayeron también víctimas de la metralla: Nunca se conocería el número exacto de muerto y detenidos, pues el Gobierno hablaba de “algunos revoltosos” y la prensa se limitaba a emitir notas sobre el clima.

El sentimiento de dolor y pena por los caídos y sus familias no pasa, no se olvida, pero tampoco la lucha social que estalló entre los jóvenes de México y otros países por defender la libertad de manifestarse y expresar libremente sus ideas, convirtiéndose así en los primeros mártires de una represión que no volvería a acontecer desde entonces.

Conviene recordar este episodio histórico para no repetirlo, pero sobre todo para que los jóvenes de hoy continúen defendiendo siempre, ya que los derechos se deben.

Pliego petitorio entregado al presidente Gustavo Díaz Ordaz.

1. Libertad de todos los presos políticos. Es decir, de los estudiantes y activistas detenidos por manifestarse.

2. Derogación del artículo 145 del Código Penal Federal. Ese artículo regulaba los delitos de disolución social, que se entendían como la difusión de ideas que perturben el orden público o afecten la soberanía nacional.

3. Desaparición del cuerpo de granaderos. Este grupo policial participó en varios actos de represión estudiantil previos al 2 de octubre.

4. Destitución de los jefes policiacos Luis Cueto y Raúl Mendiolea. En 1968, eran respectivamente el jefe y el subjefe de la policía capitalina y habían tenido roces con los estudiantes en varias ocasiones.

5. Indemnización a las víctimas de los actos represivos. Antes de la masacre de Tlatelolco, ocurrieron varios enfrentamientos que dejaron estudiantes muertos.

6. Deslinde de responsabilidades de los funcionarios involucrados en actos de violencia contra los estudiantes y establecer un diálogo público entre autoridades y el CNH para negociar las peticiones.

Modificado por última vez en Lunes, 08 Octubre 2018 10:10