De la independencia de México ¿Sabías qué…?

Rebelde y enamorado

El capitán de Dragones de la Reyna, Ignacio Allende, habitaba en el pueblo de San Miguel El Grande, Guanajuato, estaba enamorado de María Luisa, una muchacha que frisaba los 15 años y era hija de los Corregidores de Querétaro, Miguel Domínguez y Josefa Ortiz. Los padres, confiados en la honorabilidad del joven militar, habían dado su consentimiento para este cortejo.

A la casa de la amada acudía Allende con regularidad para atender su mal de amores, y también a degustar ricos buñuelos con raspadura de naranja y chocolate, que doña Josefa servía en su casa, en aquellas reuniones de gente notable que habrían de convertirse luego en la Conspiración de Querétaro.

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Arriero en Acapulco

El general José María Morelos y Pavón, encargado por Miguel Hidalgo de levantar al sur del país para la causa insurgente, antes de ser sacerdote trabajó como arriero en el camino que va de Acapulco a la Ciudad de México.

Gracias a su oficio, Morelos conocía la importancia del puerto considerado como el único oficial para el comercio ultramarino entre Asia y la América española. Como primera acción de campaña el general intentó tomar el fuerte de San Diego, que lo custodiaba, pero fue hasta su segundo intento cuando tuvo éxito en capturar el baluarte, como también tuvo éxito en el sitio de Cuautla, la toma de Oaxaca y en otras acciones de guerra en las que lo aprendido como arriero siempre le sirvió para planear sus estrategias.

Insurgente… ¿español?

Su nombre era Francisco Xavier Mina, liberal español que por extraño que parezca, luchó y murió por la emancipación de México. Primero lideró a un grupo de patriotas para enfrentar la invasión napoleónica a España, poco después se rebeló contra la tiranía monárquica de Fernando VII, y finalmente llegó a nuestro país para revivir la causa de la independencia, que contaba ya con pocos que resistían en armas, como Vicente Guerrero y Guadalupe Victoria.

Mina desembarcó en el puerto Soto la Marina (Tamaulipas), en abril de 1817, y se unió a las fuerzas de Pedro Moreno, que combatía en Guanajuato, desde el fuerte Del Sombrero, obteniendo algunos triunfos, pero poco después fue aprehendido en el rancho El Venadito. Fue fusilado como traidor a la corona, pero hoy sus restos mortales se encuentran en la Columna de la Independencia.

Ironía histórica

Se dice que la conquista de las antiguas culturas de México fue posible para los europeos gracias a la ayuda de los indígenas, mientras que la independencia de la corona española fue promovida por los hispanos.

Aunque lejos de ser exacto, lo cierto es que la caída de Tenochtitlán, capital del poderoso imperio azteca, fue consumada el 13 de agosto de 1521 por Hernán Cortés y sus tropas, pero con la generosa ayuda de guerreros tlaxcaltecas, cempoaltecas y otros que se le fueron aliando en esta empresa. Y recordemos el papel que la Malinche tuvo en estos sucesos.

En lo que toca a la emancipación nacional fueron españoles precursores del movimiento independentista cuando el 16 de septiembre de 1808 (dos años antes del Grito de Dolores) tomaron prisionero al virrey José de Iturrigaray para imponer al militar Pedro Garibay, declarando así la independencia con respecto de España según el llamado Plan de la Profesa, el cual, obviamente, no prosperó.

Realista, insurgente y emperador

Originario de Michoacán, Agustín de Iturbide fue oficial realista que ganó fama y fortuna por su crueldad al aplastar las revueltas insurgentes. Como ironía del destino, él se convertiría en el consumador de la Independencia de México.

Iturbide peleó contra Hidalgo y Allende en la Batalla del Cerro de las Cruces. Después combatió a los insurgentes de la Sierra Madre del Sur, encabezados por Vicente Guerrero, a quien acosó encarnizadamente.

Convencido de la inútil contienda, decidió cambiarse de bando, se alió con su antiguo enemigo, Guerrero, expidió el Plan de Iguala que proclamó la independencia el 27 de septiembre de 1821. Sería el primer emperador de México, pero una vez derrocado y condenado al exilio, sería fusilado en Padilla, Tamaulipas, cuando intentaba regresar al país.

Primer presidente

Guadalupe Victoria fue uno de los pocos insurgentes que resistió al asedio español durante la guerra de Independencia, y llegó a convertirse en el primer presidente de México.

Su verdadero nombre era el de José Miguel Ramón Adaucto Fernández y Félix, pero adoptó su seudónimo en honor a la llamada Virgen Morena, patrona de la causa emancipadora, y Victoria porque estaba confiado en se alcanzaría el triunfo.

Combatió al lado de Morelos en la toma de Oaxaca, y luego centró las acciones militares en Veracruz, pero poco a poco fue quedando solo y debilitado, debiendo huir y esconderse de la persecución española, padeciendo hambre, enfermedad y techo, pero sin claudicar a la causa.

Luego del triunfo del Plan de Iguala, al que se adhirió, fue reconocido su papel, y más tarde, con la proclamación de la primera Constitución mexicana, en 1824, fue elegido como el primer presidente del país.

Modificado por última vez en Jueves, 16 Enero 2014 19:12