Divertida Visita a un Pueblo Mágico de Querétaro

Inicia la jornada, siete de la mañana en punto. El camión avanza rumbo a nuestro destino: Peña de Bernal, en el estado de Querétaro, situado a casi tres horas de camino desde la Ciudad de México. Se respira un aire de incertidumbre, de ganas de conocer y disfrutar el paseo.

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Peña de Bernal es el tercer monolito más grande del mundo –nos comenta el guía–, superado en tamaño sólo por el peñón de Gibraltar, en el mar Mediterráneo, y el Pan de Azúcar, en Brasil. La peña se formó a partir de un volcán que agotó su actividad, quedando el magma sólido en esta localidad considerada como Pueblo Mágico.

Ya montados en el tren turístico damos un recorrido por el centro de la población, en donde se pueden comer ricas gorditas de chicharrón prensado y queso, por cierto que cada año se realiza aquí el Festival de la Gordita, en noviembre. Se observan diferentes hoteles con fachadas conservadas desde los años 1600.

Domina la vista la iglesia de las Santas Ánimas del Purgatorio, construida por un comerciante que, siendo perseguido por ladrones, se escondió entre matorrales, encomendándose a dichas almas. Los asaltantes pasaron de largo salvando así su vida, y en agradecimiento construyó el templo.

La Peña de Bernal impresiona por su altura de 288 metros. En la cima se encuentra una cruz, que llevan desde la iglesia del centro del pueblo el día de las festividades del santo patrono, los penitentes se turnan para llevar la carga de casi 50 kilos de peso, y al final del trayecto forman una cadena humana para irse pasando la cruz con el fin de montarla en la cima, y al término disparan una luz de bengala para indicar que todos los que subieron llegaron con bien.

Modificado por última vez en Jueves, 04 Agosto 2016 10:46