Grandes Héroes, Grandes Romances

De nuestros héroes y villanos conocemos de sus grandes hazañas, sus triunfos, derrotas y hasta de su muerte, pero poco sabemos de su vida mundana y amorosa.

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Para este Mes del Amor te presentamos algunas historias románticas, a veces ocultas, que seguramente te harán contemplar con otra mirada a estos personajes de nuestra patria.

Ignacio y María Luisa

Además de manifestar su desprecio por la corona española, de conspirar contra el gobierno virreinal y organizar una gran revuelta armada, el amor también motivaba a Ignacio Allende a asistir a las reuniones que organizaban en su casa los corregidores de Querétaro Miguel Domínguez y Josefa Ortiz.

Oriundo de San Miguel el Grande, Guanajuato, Allende ostentaba el grado de capitán de los Dragones de la Reina, en el Regimiento de Celaya, cuando conoció y se enamoró de Ana Luisa Domínguez, de apenas 15 años de edad.

Se dice que el gallardo militar expresó un día su deseo de casarse con la joven, a lo que se opuso el padre, no así doña Josefa.

No obstante el rechazo, el joven continuó el cortejo: “Sus visitas eran informales pero muy frecuentes, dando lugar a que la voz de la calle les atribuyera finalidades obscenas”, el corregidor tuvo finalmente que aceptar el noviazgo siempre que estuvieran acompañados. Claro está que con el estallido de la revolución de Independencia la pareja no llegó al altar.

La Güera Rodríguez e Iturbide

También de esta época se supo de los amoríos de Antonia Rodríguez de Velasco, mejor conocida como la Güera Rodríguez. Su belleza era extraordinaria, y siendo viuda de un militar con dos hijas igualmente hermosas, se antojaba un manjar muy apetitoso para los caballeros de la época.

Fue ella quien recibió a prominentes personajes de la época, como Simón Bolívar, el barón Alexander von Humboldt y el propio Agustín de Iturbide, quienes la cortejaron con arrojo, aunque se sabe que sólo el último gozó de sus favores.

Pero además de bella, era inteligente y apoyaba la Independencia. Cuenta Artemio del Valle Arizpe que cuando el Ejército Trigarante desfiló en septiembre de 1821 por las calles de la ciudad, Iturbide lideraba el cortejo y al pasar frente a la casa de ella, en la calle de San Francisco, cerca del templo de la profesa, hizo alto total, se apeó de su caballo y le entrego a la dama las tres plumas tricolores de su yelmo, para luego continuar su marcha.

Benito y Margarita

Otro de los grandes amores que se tengan memoria fue el de Benito Juárez con Margarita Maza. Tuvieron 12 hijos, pero casi todos murieron.

Además del cariño y admiración que se profesaban, ella dio muestras de gran patriotismo y entereza durante el exilio de su esposo, cuando tuvo que pedir refugio en diferentes haciendas, y luego, durante la intervención francesa, organizó obras de teatro con sus hijas para recaudar fondos para la causa, hasta que se vio obligada a huir a Estados Unidos.

Al final de la guerra con Francia, se le veía a la pareja en el café La Concordia o por el Paseo de Bucareli, departiendo con la gente. En 1870 ella enfermó gravemente y murió en la casa de campo que tenían cerca de San Cosme. Juárez se sumió en profunda tristeza y se fue a vivir sus últimos días a Palacio Nacional donde finalmente feneció, dos años después de su amada.

Modificado por última vez en Jueves, 07 Abril 2016 12:50