La Psicología Social al Servicio de la Sociedad

El día 28 de abril del año en curso, los alumnos de la carrera de Psicología realizaron un viaje de práctica a la casa hogar Maximiliano María Kolbe, IAP, la cual se encuentra ubicada en San Pedrito Peñuelas, Querétaro.

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Esta institución se creó en el 2012 por el neurólogo Faustino, con el fin de brindar apoyo a las mujeres que sufren de abandono, violencia familiar o algún tipo de desorden mental.

Esta casa hogar está integrada principalmente por mujeres jóvenes, las cuales fueron llevadas ahí o abandonadas porque sufren de algún trastorno, también hay mujeres de la tercera edad en la misma situación.

Se les brinda un techo y un lugar donde pueden ser tratadas y apoyadas con sus respectivos problemas. Actualmente hay 37 mujeres viviendo dentro de este centro.

Si bien la casa hogar sirve como techo y “familia” para todas estas mujeres, tienen demasiadas carencias, esto es porque hay mujeres que necesitan un apoyo psiquiátrico y psicológico continuo, ya que algunas de ellas sufren esquizofrenia, trastornos derivados de violaciones o abusos físicos, retraso mental, parálisis cerebral e incluso la enfermedad de Corea de Huntington.

También hay casos de algunas mujeres de la tercera edad que no presentan ningún tipo de trastorno o enfermedad y que están ahí porque fueron abandonadas; dicha situación causa que se relacionen en un ambiente distorsionado y descontrolado, que a su vez provoca que ellas crean que también necesitan atención médica y psicológica o algún tipo de medicamento, cuando ellas ingresaron sanas.

Desde la perspectiva de la Psicología Social podemos observar varios factores que repercuten en un buen desarrollo de este tipo de centros, por ejemplo, la atención psicológica que reciben es muy esporádica, ya que al ser un centro que funciona con donativos en especie, las consultas que reciben las personas pueden ser cada mes o cada tres, dependiendo de la disponibilidad de los involucrados.

También reciben clases de zumba, yoga, manualidades e inglés, las cuales también varían mucho, ya que son impartidas por voluntarios. Asimismo, el personal que apoya dentro de este centro es insuficiente y hacen falta personas más capacitadas para tratar con los diferentes trastornos y problemas que las mujeres presentan.

Como alumno de la carrera de Psicología Social, puedo concluir que si bien lo que se realiza dentro de este centro es con una buena intención, no se desarrolla de la forma adecuada y esto se debe a la falta de información que como sociedad se tiene.

Si una familia tiene algún miembro “disfuncional”, es más fácil abandonarlo que brindarle la atención adecuada, además como profesionista, considero que no se fomenta la ayuda a este tipo de instituciones, y por ello es necesario brindar un poco de nuestro tiempo para disminuir este tipo de situaciones.

Modificado por última vez en Lunes, 01 Agosto 2016 10:37