LEYENDAS Y MITOS: La Vampira de Barcelona

Barcelona, ciudad cosmopolita sede de una historia sangrienta, que sigue retumbando en las calles.

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Esta historia torna al 10 de febrero de 1912, cuando Teresita Guitart fue desaparecida, hasta el momento en que una vecina la vio asomada de la ventana de una casa lúgubre. La dueña del inmueble respondía al nombre de Enriqueta Martí; quien juraba que eran sus hijas.

Pero, ¿quién es ella? Enriqueta Martí era una mujer con doble vida, por la mañana mendigaba, vestía harapos y pedía limosna; pero en la noche era prostituta, vestía galas y joyas. Por declaraciones de su esposo, ella era adicta a los hombres y es por eso que llegaron a separarse, además de que tenía una actitud muy rara.

Dentro de su casa tenía un laboratorio y las personas de Barcelona iban a comprar pociones para el amor, la fortuna y el dinero, pócimas que ella misma elaboraba, y aseguraba, eran mágicas, por eso es que muchos la seguían. Durante esa época se registraron innumerables robos de niños, que el gobernador negaba hasta el 27 de febrero de 1912.

En esta fecha, tras la denuncia de una vecina, Ribot, jefe de brigada, se presentó al domicilio de Enriqueta con la excusa de que inspeccionaría el lugar porque había una denuncia de pertenencia de “gallinas”; y al entrar se quedó atónito pues pudo ver a Teresita y Angelita en jaulas.

Rapadas de la cabeza y golpes en el cuerpo. La manera en que vivían no era para nada saludable. Tras sus declaraciones, las niñas dijeron a la policía que una de ellas vio cuando Enriqueta mató a puñaladas a un niño desaparecido que respondía al nombre de Pepito, confirmando una más de las desapariciones de los menores.

Al hablar con los aledaños de Enriqueta, varios dijeron que ella vendía pociones y se hacía llamar bruja, justo después de la inspección a su casa donde se encontraron frascos con sangre humana, huesos, tuétanos de los mismos y órganos vitales de niños; asimismo, almohadas rellenas con el cabello de los menores que en su momento tuvo secuestrados, y grasa de ellos con la que fabricaba jabones. A partir de estos hechos, se le llamó la Vampira de Barcelona.

Al encontrar un saco con huesos, se tuvo un estimado de 30 menores que fueron brutalmente asesinados y descuartizados, también fueron saqueadas las demás propiedades y el hallazgo de huesos, sangre y cabelleras de niños aumentó, además de dos libros con escritos para sus pociones y una lista con los nombres de los clientes, que iban desde el más humilde hasta el político más adinerado de esa ciudad.

Enriqueta fue encarcelada en la prisión Reina Amalia, en espera de juicio. Intentó suicidarse cortándose las venas con un cuchillo de madera, cosa que hizo estallar la indignación popular, porque la gente quería que Enriqueta fuera condenada y ajusticiada en el garrote vil.

Pero nunca llegó a juicio por sus crímenes. Un año y tres meses después de su detención, y pasada la indignación popular, llegó su muerte. Sus compañeras de prisión la mataron, linchándola en uno de los patios del penal.

Jamás se le juzgó y el caso quedó cerrado, pero la leyenda sigue brotando, como río color sangre en las calles de Barcelona.

Modificado por última vez en Lunes, 01 Agosto 2016 10:36