¡QUE SE ABRA ESA PUERTA! Muestra en Torno a la Sexualidad del Mexicano

El museo El Estanquillo, ubicado en la calle Madero, en pleno centro de la Ciudad de México, presentó una singular exposición basada en la cultura sexual del mexicano y los prejuicios entorno al erotismo.

Valora este artículo
(0 votos)

Bajo el título ¡Que se abra esa puerta!, la muestra museográfica se armó con más de 350 piezas, entre objetos, dibujos, fotos y hasta videos que ilustraron temas que iban de la represión sexual, hasta los retos para vivir una sexualidad libre de prejuicios, incluidos actos de maltrato a la mujer, tanto a su libertad de expresión como a su preferencia sexual.

Algunas salas destacaron segmentos de videos donde se mostró la violencia que siguen sufriendo miles de mujeres bajo manifestaciones de acoso, desprestigio y exhibicionismo, ofendiendo su intelecto y mostrándolas únicamente como objetos de deseo sexual.

El recorrido por esta exposición fue estructurado para ser apreciado por todos los integrantes de la familia, pues sus piezas no crean polémica entre el público y uno de los propósitos planteados es disfrutar de las expresiones artísticas de manera que no se fomente el morbo o escándalo ante la información y ejemplificaciones que se muestran.

Fue el escritor Carlos Monsiváis el principal precursor de este montaje museográfico ya que dedicó buena parte de su vida y obra a reflexionar sobre temas de desinformación que padecemos los mexicanos, y en especial sobre la cantidad de prejuicios que se cargan al momento de vivir la sexualidad.

A lo largo de sus años como analista escribió un número importante de libros y ensayos que tratan sobre la sexualidad en México, con el fin de poder combatir el peso de nuestros tabúes oscurantistas en la vida amorosa y personal de los mexicanos.

Artistas, Obras y Colecciones

Algunas de las obras más importantes que conformaron esta exposición ¡Que se abra esa puerta! son dibujos que el cineasta ruso Einsenstein realizó cuando visitó nuestro país durante los años 1930, gráficos en los que expresó en parte su opinión acerca de la complejidad sexual del mexicano y que, por cierto, fueron exhibidos por vez primera.

También destaca una pintura de Diego Rivera donde se aprecia el desnudo de una joven Frida Kahlo; una serie de dibujos intitulada Calavera con condón, plasmados con tinta china, la colección de litografías ¡Ay!, ¡ay!, ¡que se resbala Tonchita!, así como la galería fotográfica que sobre Carmen Mondragón Nahui Ollin, realizó el artista de la lente Antonio Garduño, y las fotos de desnudos convocados por Spencer Tunick en el Zócalo de la Ciudad de México.

Un tema que ha causado mucha polémica en nuestra sociedad a lo largo de los años y que revistió especial importancia, tanto para la exposición como para el escritor Carlos Monsiváis es la reflexión sobre el inminente peso que ha tenido la religión sobre la vida amorosa de los mexicanos expresado en el falso concepto de que deberían ser “las buenas costumbres” y la represión del erotismo con sus consecuencias sociales.

De manera especial se consagraron espacios para mostrar el impacto ejercido por el psicoanálisis de Sigmund Freud en la sexualidad del mexicano, la prostitución, el feminismo, la liberación sexual y el movimiento lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero, travesti e intersexual.

En resumen, ¡Que se abra esa puerta! presentada por el museo El Estanquillo se trató de una mirada a través del arte, acerca de la trasformación de una sociedad que ha pasado por el recato y la represión sexual, hasta la evolución de las costumbres y la defensa de los derechos de elección, y por este medio pudimos acercarnos a una historia más verídica y confiable en torno a la sensualidad y el erotismo de los mexicanos.

Modificado por última vez en Miércoles, 01 Marzo 2017 11:08