Día Mundial del Autismo: lo que debes conocer sobre el TEA - Universidad ICEL

Día Mundial del Autismo: lo que debes conocer sobre el TEA

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Día Mundial del Autismo: lo que debes conocer sobre el TEA

El Día Mundial del Autismo se conmemora cada 2 de abril para concientizar sobre este trastorno y contribuir a mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen.

¿Qué son los Trastornos del Espectro Autista (TEA)?

Los pacientes con TEA presentan alteraciones en el desarrollo psicomotor, pero el término TEA acoge un amplio abanico de personas muy diferentes, ya que las manifestaciones clínicas se presentan de forma distinta, según el grado de afectación, el momento evolutivo y los recursos individuales de cada persona:

  • Comunicación e interacción social: las dificultades pueden variar desde un retraso o ausencia de lenguaje verbal, hasta problemas para mantener los turnos en una conversación. La comunicación no verbal suele estar alterada (contacto visual, uso de gestos, expresión facial, etc.) y muestran dificultades para las interacciones con los iguales, que pueden manifestarse con poco interés en el otro, aproximaciones y comentarios inadecuados al contexto o falta de habilidades sociales para hacer amigos.
  • Presencia de conductas repetitivas, hipersensibilidades sensoriales y adherencia a rutinas o patrones de conducta ritualizada u obsesiva. Las dificultades deben estar presentes antes de los tres años, pero puede que no se manifiesten hasta que las exigencias del contexto superen las limitadas capacidades del niño.

Con la publicación del manual de Diagnóstico DSM 5 de la APA (American Psychiatric Association, 2013), los diagnósticos de Autismo, Síndrome de Asperger y Trastorno Generalizado del Desarrollo se recogen en una única categoría diagnóstica que los engloba a todos: los Trastornos del Espectro Autista (TEA). 

Con esta nueva clasificación, se distinguen 3 niveles de severidad, según el grado de apoyo que necesitan, y se tienen en cuenta otras condiciones que facilitan o dificultan la integración al contexto.

¿Qué quiere decir “autismo”?

La palabra “autismo” suele asustar a cualquier padre, ya que se asocia rápidamente a imágenes o películas que presentan niños aislados, sin lenguaje y balanceándose sin cesar. 

Estos son algunos comportamientos que pueden presentar niños con autismo, pero no son representativos ni generalizables a todos ellos.

El autismo es un trastorno del desarrollo ligado a causas genéticas, aunque también se ha relacionado con factores ambientales. Afecta al desarrollo normal esperable del sistema nervioso central y se manifiesta posteriormente y de forma gradual en la sintomatología clínica característica del trastorno.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes del TEA?

La presentación clínica del cuadro puede variar mucho de un niño a otro, según su capacidad intelectual, edad, adaptación social, trastornos asociados, etc. 

El principal síntoma que caracteriza el autismo es la dificultad para comprender el funcionamiento de la comunicación y las relaciones sociales de forma recíproca, es decir, incorporando el punto de vista del otro y no solo de manera unidireccional. 

Puede haber iniciación social, pueden disfrutar del contacto físico, establecer contacto visual, mostrar sonrisa social, pero aún presenta dificultades para interactuar de manera natural con sus compañeros y, a menudo, mostrando más interés en el objeto o actividad, en lugar de a la interacción misma.

Al mismo tiempo, son niños que tienen dificultad para desengancharse de un objeto, actividad, movimiento o área de interés, no tanto porque se enfaden si no lo pueden hacer, sino por su preferencia natural para administrar su tiempo libre girando alrededor de tareas, actividades o temáticas repetitivas y, en ocasiones, poco funcionales.

Algunos padres, a menudo, pueden preocuparse acerca de cualquier comportamiento diferente que haga su hijo, pero no ser causa de consulta o tratarse de un problema o trastorno. 

La primera preocupación suele venir de los padres, a veces alrededor de los 13-18 meses, porque se dan cuenta que el niño no les atiende, parece que tiene problemas de audición (pero saben que no porque si abren un caramelo o dicen de salir a la calle, por ejemplo, se gira enseguida), le ven sociable pero muy independiente y con poco interés en sus compañeros. 

Estas conductas en un niño pueden pasar más desapercibidas, pero cuando se trata de un segundo hijo, los padres suelen observar las diferencias. En la guardería es generalmente otro ámbito donde detectan las dificultades, especialmente el grupo de niños con TEA más aislado.

Criterios diagnósticos DSM 5

El diagnóstico suele ser fiable a partir de los 36 meses (3 años), cuando se espera que todo lo que se refiere a la comunicación y el lenguaje esté desarrollado, así como el ámbito de la interacción social y el juego simbólico. 

Sin embargo, se puede empezar a trabajar con niños muy pequeños con el objetivo de estimular todo lo que se refiere al intercambio social, a disfrutar de la interacción y ayudar a responder a las demandas sociales, así como para enseñar a los padres y personas de su alrededor a enseñarle a jugar y ser capaz de manejar cualquier problema de comportamiento, dificultades para dormir, para comer, etc.

Derechos para todos

Las personas con TEA, a menudo, son objeto de estigmatización y discriminación, que incluye la privación injusta de atención sanitaria, educación y oportunidades para participar en sus comunidades.

Las personas con TEA pueden tener los mismos problemas de salud que afectan al resto de la población. Además, pueden tener otras necesidades asistenciales especiales relacionadas con el TEA u otras afecciones comórbidas. Pueden ser más vulnerables a padecer enfermedades no transmisibles crónicas, debido a factores de riesgo, como inactividad física o malas preferencias dietéticas; y corren mayor riesgo de sufrir violencia, lesiones y abusos.

Al igual que el resto de los individuos, las personas con TEA necesitan servicios de salud accesibles para sus necesidades sanitarias generales, en particular, servicios de promoción, prevención y tratamiento de enfermedades agudas y crónicas. 

Sin embargo, en comparación con el resto de la población, las personas con TEA tienen más necesidades sanitarias desatendidas y son también más vulnerables en caso de emergencia humanitaria.

Un obstáculo frecuente radica en los conocimientos insuficientes y las ideas equivocadas que tienen los profesionales sanitarios sobre los TEA.

La OMS y sus asociados reconocen la necesidad de fortalecer la capacidad de los países para promover una salud y un bienestar óptimos para todas las personas con TEA.

En el marco del Día Mundial del Autismo, los esfuerzos se centran en:

  • Contribuir al aumento del compromiso por parte de los gobiernos y a las actividades internacionales de promoción en relación con el autismo;
  • Proporcionar orientación para la formulación de políticas y planes de acción que aborden los TEA en el marco más general de la salud mental y las discapacidades; y
  • Contribuir a la obtención de pruebas sobre las estrategias que son efectivas y aplicables a gran escala para evaluar y tratar los TEA y otros trastornos del desarrollo.

La OMS, en consulta con expertos, asociaciones de padres y organizaciones de la sociedad civil, ha elaborado un programa de capacitación de los padres que está siendo probado.

Datos importantes sobre el autismo*

  • Uno de cada 160 niños tiene un trastorno del espectro autista (TEA).
  • Los TEA comienzan en la infancia y tienden a persistir hasta la adolescencia y la edad adulta.
  • Aunque algunas personas con TEA pueden vivir de manera independiente, hay otras con discapacidades graves que necesitan constante atención y apoyo durante toda su vida.
  • Las intervenciones psicosociales basadas en evidencias, como la terapia conductual y los programas de capacitación para los padres, pueden reducir las dificultades de comunicación y comportamiento social, y tener un impacto positivo en el bienestar y la calidad de vida de las personas con TEA y de sus cuidadores.
  • Las intervenciones dirigidas a las personas con TEA deben acompañarse de medidas más generales que hagan que los entornos físicos, sociales y actitudinales sean más accesibles, inclusivos y compasivos.
  • Las personas con TEA sufren estigmatización, discriminación y violaciones de los derechos humanos. Su acceso a los servicios y al apoyo es insuficiente a nivel mundial.

Fuentes:

*OMS (2019). Trastornos del espectro autista.

Carlos Nava Baltazar

Es docente de la carrera de Psicología de Universidad ICEL.

Licenciado en Psicología con maestría en Terapia Familiar.

Ofrece atención a pacientes con Enfoque Sistémico- Estructuralista y Psicoanalítico en Terapia Individual, Familiar y de Pareja.

Apoya en la concientización de este trastorno y marca la diferencia estudiando la licenciatura en Psicología en 3 o 4 años.

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