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El duelo en tiempos de pandemia

La pandemia por el Covid-19 ha alterado drásticamente la vida diaria de todos, incluida la forma en que las personas lamentan la pérdida de un ser querido. Nancy Morales Morón, docente de Ciencias de la Salud en materia de psicología, nos comparte su opinión sobre cómo se ha visto impactada la manera de vivir el duelo en la actualidad.

La pandemia ha creado un nuevo contexto para que las personas comprendan la muerte y el dolor.

Los rituales a los que estamos acostumbrados para despedirnos de las personas, como visitar a un ser querido en el hospital o los funerales, también se han visto modificados debido al distanciamiento social.

Incluso, se ha dado el caso de que muchas personas están experimentando un «dolor colectivo» por otro tipo de pérdidas como trabajos, vida «normal» o conexión en persona con amigos y familiares.

Desde tu perspectiva, Nancy, ¿cómo está afectando a las personas el que un tema como la muerte por el virus del Covid-19 esté presente en las noticias diarias?

«He visto a muchas personas preocupadas por el futuro, tienen incertidumbre, empiezan a tener síntomas de ansiedad tales como: falta de aire, no soportar estar en espacios reducidos o salir por mucho tiempo fuera de sus casas, no toleran estar cerca de otras personas; algunos enfrentan miedo a la muerte propia o de algún un ser querido».

«Otros tantos viven crisis existenciales que les han cambiado su forma de entender la vida, aseguran que ‘pasando esto’ harán algo mejor por sí mismos».

«Saber que algún familiar, o amigo cercano, tiene la enfermedad puede generar miedo o incertidumbre sobre su futuro».

«Contraer Covid-19 para algunos es sinónimo de ‘me puedo morir’, a veces vienen sentimientos de culpa y, en otras ocasiones, se puede tener una negación muy fuerte a aceptar que sí se tiene la enfermedad y optan por no cuidarse y no tomar medicamento alguno».

«Lo positivo que ha salido de estas situaciones es que algunas personas han empezado a valorar su propia vida, la de los demás, sus trabajos o condiciones de vida, y alguno que otro ha mejorado su estilo de vida, comiendo más saludable o cuidando un poco mejor su salud».

En tu experiencia, ¿cuáles son las etapas más comunes en que se vive el duelo ante la pérdida de un ser querido?

«Es posible que las personas se sientan confundidas, enojadas, frustradas o molestas por no haber tenido la oportunidad de despedirse o de estar presente cuando falleció su ser querido».

«Es posible que se sientan abrumados y desprevenidos».

«La palabra duelo proviene del latín dolus, que significa dolor y casi siempre vinculamos esta palabra ante la pérdida de un ser querido».

«Aunque es muy importante mencionar que, en realidad, cualquier pérdida que tengamos en nuestra vida: un trabajo, un sueño; una posesión preciada: una casa, dinero, el juguete favorito de la infancia; o el fallecimiento de alguien, nos provocará ese sentimiento de dolor».

«Elizabeth Kübler-Ross, fue la primera persona que habló de etapas en el duelo, las cuales son: negación, ira, negociación, depresión y aceptación».

«La negación es un proceso natural de evitar la realidad. Podemos estar muy conscientes de que la persona ya falleció, podemos ir a su funeral, llorar en ese momento, pero siempre queda en nuestro interior la idea de que “solo se fue por un rato”, y lo volveremos a ver, en ocasiones los soñamos e incluso la idea de la vida después de la muerte se fundamenta en esta negación a la pérdida».

«La segunda etapa que es la ira, a veces se relaciona también con culpa, podemos estar enojados por el cambio que significa esta partida, porque no nos despedimos como hubiéramos querido, porque fue muy repentino, podemos asegurar que no fue atendido de manera adecuada o, incluso, podemos estar enojados con la misma persona que murió, aunque esto último, no es aceptable socialmente y no se habla».

«Todas estas emociones, a la larga, pueden generar duelos no resueltos, que es cuando las personas siguen lamentando la pérdida y no pueden regresar a sus actividades normales».

«La tercera etapa que es la negociación, es donde las personas toman cierta conciencia de la pérdida, saben que las cosas no serán igual, pero a su vez siguen buscando mantener la rutina y en ocasiones buscan revertir la situación, es cuando se puede llegar a contactar con chamanes o personas que hablen con los espíritus, o buscan esta paz en la espiritualidad. Es un tipo de contacto con la realidad pero mediado por un poco de fantasía buscando mantener un equilibrio».

«Las últimas dos etapas son las más complicadas de resolver y vivir».

«La de depresión o tristeza es cuando se tiene la conciencia total de que nunca más se volverá a ver a esa persona, o vivir lo que antes se vivía, pase lo que pase ya no habrá vuelta atrás y claro que da tristeza tener la certeza de que todo cambió y nunca será igual».

«Y por último la aceptación, es el poder comprender que aún cuando nada será igual, el periodo en el cual se convivió con esa persona le dió recuerdos positivos y aprendizajes y con todo ello se puede seguir con su vida».

¿Cuáles serían las sugerencias para que las personas logren sobrellevar mejor o recuperarse de la pérdida de un ser querido en la actualidad?

  1. Aceptar que el duelo es un proceso y no obligarse a sí mismos a actuar de manera incongruente con lo que se siente.

«Es común encontrar personas que, por su posición en la familia, tuvieron que hacer frente a todos los trámites y gastos que implica un funeral, estas personas tardan más en caer en cuenta sobre la pérdida, pues a veces se ven a sí mismas como el pilar que sostendrá a todos los otros dolientes, pero hay que recordarles que igualmente ellos se duelen de esta falta».

  1. Reconocer cuando un duelo está generando problemas graves y es necesario acudir con un experto.

«Pueden haber cuadros depresivos muy fuertes donde no se quiere salir de casa o hacer sus actividades normales por la tristeza de la pérdida, también puede huirse de las emociones a través del uso del alcohol u otras drogas, incluso de actividades que se consideran «sanas», como aumentar el número de horas dedicadas al ejercicio o trabajo, incluso puede haber presencia de fantasías de reunirse con el ser querido buscando la propia muerte, ya sea de forma pasiva (dejando de comer, cruzar la calle sin fijarse, dormir mal) o activa (cometiendo intentos o actos de suicidio)».

  1. Acompañar. Las amistades o familiares que no sufrieron el dolor tan fuerte por la pérdida deben estar cerca de los dolientes más afectados.

«El dolor más fuerte de una pérdida es cuando pasan los días y se empieza a sentir el vacío, es ahí donde los amigos y familiares deben estar cerca para apoyar, escuchar y acompañar».

Continúan los retos

Los profesionales de la salud mental aún deben trabajar en identificar aspectos del comportamiento humano en tiempos de Covid, sobretodo, en potenciar el bienestar humano y preparar psicológicamente a las personas a la readaptación y el retorno a la cotidianidad. 

Tú puedes formar parte de los potenciadores del bienestar, en Universidad ICEL impartimos la licenciatura en Psicología la cual te permitirá apoyar a las personas en este tipo de casos, u otros simialres, a obtener un equilibrio en todos los ámbitos de su vida.


Nancy Morales Morón es licenciada en Psicología por la UNAM, con especialidad en desarrollo humano, y se especializó en Consultoría Filosófica por el Institut de Pratiques Philosophiques (Francia).

Es psicoterapeuta desde hace 5 años, y docente desde hace 3. En 2019 codirigió un proyecto en Universidad ICEL campus Coacalco conjuntando el arte y la creación de entornos para mejorar la salud. Ha analizado el cómic desde la academia, y desarrollado talleres vivenciales para el manejo del duelo, inteligencia emocional, entre otros.

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